La regla de los 2 minutos para sostener un hábito

La regla de los 2 minutos para sostener un hábito
Hábitos Admin Bewpro

La regla de los 2 minutos para sostener un hábito

Todos sabemos arrancar. El primero de enero, el lunes, el día después del cumpleaños. El tema no es arrancar, es seguir el martes, el miércoles y la semana que viene cuando ya no tenés ganas. Ahí es donde la mayoría de los cambios se caen.

De qué se trata la regla

La idea es simple: cuando querés instalar un hábito nuevo, achicalo tanto que se pueda hacer en dos minutos o menos. En serio, ridículamente chiquito.

  • ¿Querés empezar a leer? Leé una página.
  • ¿Querés moverte? Ponete las zapatillas y caminá a la esquina.
  • ¿Querés comer más verduras? Agregá una a una comida del día.
  • ¿Querés meditar? Respirá hondo tres veces.

Por qué funciona

Porque un hábito primero tiene que existir antes de poder crecer. Lo que se repite se instala, aunque sea mínimo. Ponerte las zapatillas todos los días te convierte, con el tiempo, en alguien que sale a caminar. La versión chiquita entrena la identidad, y la identidad es lo que sostiene el cambio de verdad.

Además, cuando el hábito es tan fácil, no hay excusa que valga. Nadie puede decir que no tuvo dos minutos. Y casi siempre, una vez que arrancaste, seguís más de dos minutos porque ya estás en movimiento.

El error más común

Querer hacer demasiado el primer día. Arrancás con toda la energía, entrenás una hora, comés perfecto, y al tercer día estás fundida y abandonás. La constancia le gana a la intensidad siempre. Preferí hacer poco todos los días que mucho de vez en cuando.

Elegí un hábito. Achicalo a dos minutos. Hacelo mañana. Y después me contás.

Compartir: